¿Quién quiere ser el líder?

¡Seguidme a la victoria! ¡Defendamos al Rey! Dijo Sir Alfred segundos antes de darse cuenta de que conducía al enemigo contra su rey. Al que juró obedecer, defender y todo eso.

Pero, ¿qué significa ser el líder en un juego de rol? Depende del juego y partida. Cuando un grupo de amigos se juntan para jugar y divertirse lo normal es estar todos en igualdad de condiciones y que sus pj’s no tengan que obedecer a ningún pj concreto de forma sistemática. Me refiero a no hacer todo lo que se le ocurra a un compañero de juego, no a que el roleo del personaje requiera que obedezca las ordenes del jefe de su banda de mercenarios sea pj o pnj, por ejemplo. Hay juegos en los que las reglas especifican que uno de los pj’s actúe como líder y que signifique que su jugador es el encargado de hacer determinadas tiradas de dados, sería algo similar a ser el encargado de hacer el mapa y que normalmente le toca al mismo(algún día hablaré del arte de hacer mapas, que no suelo practicar…). En estos juegos no significa que el líder mande.

Hay campañas que surgen alrededor de uno o dos pj’s, porque son de una determinada región, familia, profesión o rango social. En estos casos el master no debería olvidarse de los demás jugadores. Si hay que escoltar al mago del grupo a la torre de hechicería para completar su misión, seguramente en el trayecto haya aventuras en las que el mago sea uno más. Pero al llegar a la torre sería lógico que el mago asuma el liderato del grupo y que se encargue de hablar con el archimago de turno y demás acciones necesarias. Con un personaje noble es algo más complicado ya que lo normal en una época medieval para un noble sería estar por encima de todos los que sean de rango inferior.

Moraleja: Si no quieres que te sigan, corre más que tus seguidores.

No era tan complicado

A veces me pregunto porque son tan complicados algunos juegos de rol, buscando el realismo en la partida, que no se escape ningún detalle. Algún juego no es que sea complicado de entender, simplemente se complica al aplicar todo lo que facilmente se ha entendido. No seáis malos, no me refiero exclusivamente al Rolemaster, en cuya cruzada por montar partidas conseguí establecer una plusmarca personal, como master, entre 2 y 3 horas mínimo. ¿A que me refiero? jejejjej. Por supuesto a lo que tardaba mínimo cuando había que hacer un pj nuevo.

Pero esto no es una crítica a Rolemaster, uno de los juegos más completos que han existido y existen. En realidad me refiero a ese afán por tirar por todo de bastantes juegos, pongo un ejemplo:

Digamos que ponemos a un mago en potencia, típico pringadillo objeto de las burlas de sus compañeros por lo canijo que es y esa palidez espectral que luce cuando se quita la capucha, no, no me refiero ni a Raistlin ni a ningún otro personaje famoso, es un ejemplo. Sigo… Supongamos que este supermago va a caballo, al paso. Ha dormido bien. Va ojeando esas extrañas runas escritas en el mapa que acaba de caer en sus manos. De pronto algo le llama la atención al margen del camino, decide bajarse del caballo. Cuando llega al suelo saca un bastón de madera negra salpicado de extrañas inscripciones en una extraña lengua perdida. Sabe que el peligro se oculta detrás de cada piedra y de cada árbol, por lo que permanece alerta. Se acerca a lo que le ha llamado la atención, una planta que no había visto antes. La coge con cuidado de no estropearla ni pincharse con las pequeñas púas que tiene. La guarda y sin soltar el bastón ni dejar de estar alerta se sube al caballo. Sigue su camino.

¿Cuantas tiradas de dado os han salido? Yo en un día tonto y en casi cualquier juego hubiera hecho tirar al pj sin contar con lo del último momento de subirse al caballo unas 7 tiradas, si le metemos prisa o tensión al pj sólo es cuestión de multiplicar dados. Y eso sin contar con que falle alguna tirada.

Antiguamente no era tan complicado, quien no se acuerda del Traveller o el Príncipe Valiente. Nunca jugué a este último, pero alguna vez oí decir que todo se decidía a cara o cruz con una moneda. Paso a contaros una de mis primeras maniobras espectaculares, casi en mis principios:

No me acuerdo del nombre del pj, creo que era Thor, Tor o algo así, lo recuerdo porque tuvo algunos hermanos gemelos que también llevé, como Athor. Bueno no me enrollo más. Era un típico guerrero bárbaro del tipo Conan, con una pedazo espada y un taparrabos. Estaba luchando a muerte para variar, su enemigo era bueno. Ataqué y saqué una pifia, que mandó mi espada varios metros por detrás de mi enemigo, dejandome desarmado. Momento que mi enemigo aprovechó para huir. Mi enemigo estaba corriendo a la altura de mi espada perdida en el suelo. Creeros que mi siguiente acción fue dar una voltereta, recoger la espada del suelo y tal como me levanté, ataqué por la espalda a mi ya no huido enemigo. Matándolo con un crítico. Todo en un asalto de combate. Aquello fue con D&D Básico, hace unos pocos años. La voltereta, recogida de espada fue una tirada de destreza y el golpe, una tirada para golpear, sin incluir el daño. A veces pienso si hubiera intentado hacer esto en Rolemaster…