El plan “B”

Últimamente no me están saliendo las cosas como las tenía planeadas. Era un plan sencillo, sólo tenía que hablar de mis vivencias y batallitas roleras para compartirlas con el mundo. Para ello pensaba escribir en este blog cada poco tiempo… este plan no me está funcionando. Me está fallando el plan “A”.

¡¡Necesito un plan “B”!!

¿Pero que es un plan “B”? Yo creo que todo el mundo lo sabe, es ese otro plan o opción previsto para casos en los que falla la opción principal. Esa típica excusa que le dan al protagonista de la película cuando el malo le pilla intentando realizar el plan “A” y lo que toca es huir o improvisar, pero que no tiene nada pensado y cuando al final sale todo bien y termina la película te quedas pensando en si se supone que se resolvió todo bien porque lo tenían planeado o fue pura suerte.

En los juegos de rol pasa lo mismo. Los pj’s andan intentando entrar en el castillo, matar al dragón, matar al malo, rescatar a la princesa, devolversela a su padre(normalmente el rey), cobrar la recompensa y finalmente el jugador puede cobrar los puntos de experiencia y mejorar el personaje, que por supuesto habrá gastado buena parte de la recompensa. Esto sería un plan perfecto, un plan “A” sin fisuras. Un mundo perfecto y feliz.

Repasemos la secuencia del plan perfecto de antes:

  1. ¿Que pasa si no se sabe donde está el castillo del malo? Bueno vale, me he pasado, para no ver un castillo tiene que haber una buena niebla o haber fallado alguna tirada de orientación.
  2. El dragón no quiere que le maten. Esto suele ser lo normal. Si el plan es hacer que muera el dragón de alguna forma y los pj’s no se sienten capaces de convencerle para que se suicide… aquí toca ser muy fuertes y poderosos o tener un plan “B”.
  3. Una vez superado el obstáculo del dragón(que no quiere decir que se le haya matado) toca el malo. Normalmente a niveles finales de aventura hay dos tipos de malo: el que es muy cobarde que cuando se derrota a su ejercito no se le suele encontrar porque hace horas que inició la huida y el tipo de malo: “Yo uso al dragón cuando quiero descansar y necesito que mi mascota se ejercite”. Este tipo de malo es el que suele provocar otro plan “B”.
  4. La princesa no quiere volver. Esto puede pasar porque el malo la tiene encantada, drogada o simplemente está enamorada del malo. Y no sólo esto, no la secuestraron, huyó ella misma. En el caso de que esté enamorada sería mejor no mencionarle el detalle del dragón que le regaló su amado y que se encuentra un poco muerto y el otro detalle de que su amado no está muy vivo. Marchando otro plan “B”.
  5. Llegados a este punto, algún pj seguro que sugiere quedarse con el castillo, desposar a la princesa, matar al rey y heredarlo todo.

Este tipo de situaciones son normales y le añaden salsa a las partidas. De esto va el juego de rol, resolver situaciones con ingenio o a golpes de espada. Todo buen master asume que los jugadores pueden conseguir lo que planean a la primera o no. Que la situación puede derivar en otro plan y que este también puede fallar. A que master no le ha pasado que después de estar un  mes preparando la mejor campaña de su vida, preparando detalles exclusivos para cada que cada pj tenga una historia, un desarrollo específico y un malo que siempre se escabulle en el último suspiro, llegue un encadenamiento de situaciones impensables o una racha de tiradas de dado fallidas que conduzcan a la muerte de todo el grupo o que por lo que sea algún pj ha capturado al malo. En estas situaciones es cuando salen a la luz una buena improvisación o un magnífico plan “B”, que no tiene porque estar previsto y puede llevar a la campaña por otros caminos.

No dar ideas al master

Hoy quiero comenzar esta sección de “Consejos Útiles”. Los consejos que voy a dar son fruto de años de experiencia, aciertos, cosas que han pasado y sobretodo, mis errores y cagadas roleras.

Puede que algún rolero de hoy en día no sepa lo que yo llamo master, me refiero al director del juego o DJ, tiene tantas definiciones como editoriales y juegos puedan existir. Me refiero a ese ser que se esconde detrás de la pantalla, ese sitio del cual proceden normalmente dos sonidos:

  • Ruido de dados, normalmente hasta en momentos en los que se supone que no pasa nada.
  • Un sonido gutural, que quienes tienen buen oído se atreven a afirmar que es una malévola y despiadada risita apenas perceptible para el oído humano normal.

Esa pregunta que todo rolero se hace: ¿por qué estoy muerto si el master no se había enterado de nada?

La inmediata respuesta de la memoria del rolero en cuestión: No estaría muerto si nadie(o sea, yo) le hubiera dicho al master esa tontería tan absurda que había pasado por alto y que al decirle yo, no debería tener carácter retroactivo.

Ejemplo práctico:

Después de múltiples aventuras y combates se llega a un tramo que el master ha preparado y que no requiere ninguna tirada de dado. Narra el master: Después de una semana primaveral con pleno sol, alcanzáis un lago helado. En la otra orilla veis el castillo propiedad del Señor del Dragón. Atravesáis el lago andando sobre el hielo sin ningún contratiempo…

Últimas palabras antes de morir de megaguerrero con un porrón de niveles y que no ha muerto en 2 o 3 años reales de juego: Por un momento pensaba que nosotros 5 con nuestras armaduras completas, armas, monturas, 10 mulas cargadas con el tesoro del dragón y pisando con botas de acero, no podríamos pasar por una capa de hielo que debe estar a punto de desaparecer ya que no hace frío y nos ahorramos pasar por el bosque tenebroso ese tan feo de la derecha, único paso alternativo.

Ejemplo más claro:

Master: Comienzas a combatir por la Princesa contra el Conde espada contra espada y en ese momento empieza una gran tormenta con gran aparato eléctrico…

Frase fuera de lugar del jugador que lleva el Paladín del Reino antes de tirar para golpear al Conde: Me va a durar medio asalto el conde este, sólo espero que no lo fulmine un rayo antes de que lo atraviese mi espada.

Moraleja: En boca cerrada no entran moscas.