Los personajes

Estaréis de acuerdo conmigo en que Elric era todo un personaje. Pero no es de él de quien quiero postear hoy. Los jugadores de rol necesitan un algo que los represente o indique su posición en el mapa o tablero. Si esto fuera parchís el jugador tendría que elegir el color de sus fichas. Los personajes o pj de rol no siempre tienen la suerte de que los elijan.

La representación, cuando deciden bajar al plano mortal, de los dioses típicos en el mundo en el que existan, son lo avatares. Estos suelen ser seres idealizados y perfeccionados al máximo dentro de las características propias del dios. Un ejemplo podría ser, aunque no era lo que se puede llamar un dios dios, Arioco y su teórica belleza representada por cierta mosca en cierto libro de la saga de Elric, que quizás no sea el mejor ejemplo de avatar, también está Fizbán/Paladine, aunque creo que los mejores ejemplos están en la trilogía Avatar de los Reinos Olvidados.

Me estoy enrollando y no quería hablar de avatares, sólo es un ejemplo gráfico para distinguir de una forma fácil lo que es un personaje del jugador que lo controla. Dicho de otra forma, el jugador es la persona humana y real que controla al personaje que sólo vive en una hoja de papel y en la historia de la que será protagonista. Un personaje tiene unas características, atributos, habilidades, talentos y otras cosas que tendrán un nombre según el juego en el que se crean. Su características suelen estar formados por un bloque entre 6 y 10 números que la representan de forma estadística. Las características básicas para casi todos los juegos son la fuerza, inteligencia, constitución, destreza y carisma que intentan plasmar en un número lo que en la vida real sería una persona fuerte, inteligente, saludable, hábil y aquí debería decir guapa, pero la carisma no sólo se refiere a la belleza, también se refiere a lo bien que se caiga y comunique el personaje. Hay otras características típicas según el juego como el tamaño, poder, sabiduría, autodisciplina, etc.

Todo depende del dado que sea base para el juego. Las características suelen ser muy débiles cuanto más bajo sea el número que las representa y más fuertes cuanto más alto sea el número. En juegos que usen el sistema del d20 unas características altas vendrán representadas por un número cercano al veinte o que lo sobrepase. Los que usen el d100 como MERP y Rolemaster tendrán números cercanos al 100 en sus características más altas. Cada juego tiene sus valores, no quiero pensar como eran los personajes del juego “Príncipe Valiente”, el cual no llegué a conocer pero del que me contaron hace tiempo que todas las “tiradas” eran lanzando una moneda. En todos los juegos se hacen tiradas para definir sus características y se elije la raza, genero, profesión, edad y algunas cosas más. Las características no sólo sirven para representar al pj, también sirven para calcular otras cosas como los Puntos de Vida (PV) o Puntos de daño, la altura, peso, resistencias a magia y a cosas que no lo son, el aguante físico en general y las habilidades del pj que pueden ser de combate o no. Lo normal es que se escoja ser guerrero cuando se es fuerte o mago cuando se es inteligente. La mayoría de los juegos y master’s tienen reglas especificas para poder subir una determinada características a costa de otra para mejorar la característica principal de la profesión. Por supuesto siempre existe la posibilidad de hacer otro personaje cuando no se hayan conseguido unas tiradas en condiciones, los personajes son aventureros que no se irían de su tierra a buscar aventura si no sobresalieran en algo y sintieran que su aldea natal es poco para él/ella o sobrevivieran milagrosamente a un ataque de bárbaros con resultado de aniquilación de todos los habitantes si no hubiera resistido una herida o se hubiera escondido perfectamente. Una vez definidas las cosas básicas viene el coger las habilidades, talentos, pericias, slots, etc, que reflejaran lo bien que se haga algo. A veces no basta con conocer lo que hay que hacer, hay que tirar un dado para ver que pasa.

Pero un personaje no son sólo números y letras en un papel, es una historia. Resolver situaciones en su mayoría peligrosas. Verlo progresar o subir niveles. Intentar que no te mate el dragón al rescatar a la princesa. Ser un aprendiz de herrero que un día mientras paseaba por el bosque oye gritos pidiendo ayuda y que decide usar la espada que llevaba a un cliente para ayudar a quien lo necesite. Todo lo que venga después es la historia de un personaje y su rol. Quien no se acuerda de las películas de Conan que empezó como esclavo y terminó de rey, aunque eso es otra historia y aquí no se cuenta.

Juntos hasta el final del mundo

Todo master ha tenido el problema de mantener el grupo junto o separado, puede que algún master no pero son muy pocos lo que pueden decir esto. Siempre hay algún pj especifico para una situación o el hilo de la historia que obliga a separar los caminos. El separar los miembros de un grupo puede deberse a:

  • El personaje típico que le gusta hacer cosas en la oscuridad o ha escondidas, tipo ladrón. A no ser que muera o le pillen los que intenta esquivar, es una separación que suele durar poco en tiempo de juego, como una noche o unas horas. También está el tipo montaraz o ranger que se suele adelantar para explorar el terreno por delante del grupo, le puede conducir a que le pase algo que no permita intervenir a los demás.
  • La profesión o estatus social del pj le puede obligar o facilitar el estar en sitios en los que los demás miembros del grupo no puedan. Por ejemplo un sacerdote en un templo de su orden, noble en la corte o un ladrón en su gremio.
  • Un accidente del terreno, caer en una trampa, ser capturado por la guardia o el enemigo. Estas situaciones pueden conducir a jugar la supervivencia en la oscuridad estando malherido o la fuga de una celda.

La historia puede obligar a separar, sobretodo en alguna campaña. Pueden ser separaciones largas que obliguen a jugar partidas con minigrupos o jugadores sueltos. Esta situación puede conllevar que los pj progresen de forma desequilibrada, como que un pj gane 3 niveles y otro 5. También puede llevar a que el grupo no se junte nunca por muerte o que un personaje interprete su rol y decida hacer algo que no le permita reunirse con los demás. Ejemplos de esto último serian: el aprendiz de mago que pasa cerca de la torre de su maestro y debe ir a aprender algún hechizo, el caballero que busca sus raíces y estas pasan por aquel castillo que se ve en aquella colina o también tesoros escondidos, templos en ruinas, etc.

Si la separación es prolongada puede llevar a un determinado jugador a hacerse otro personaje para poder meterse en la trama principal y olvidarse del otro pj o seguir jugando con el pj perdido hasta conducirle a un “retiro” en condiciones. El pj perdido puede aparecer en el futuro reconociendo a sus antiguos amigos y compañeros de armas o que haya algún pique pequeño que al cabo del tiempo los convierta en enemigos a muerte. No puedo afirmar que sea cierto o podría decir que no lo recuerdo exactamente pero hace tiempo alguien me contó que algunos dioses que aparecen en el mundo de Krynn de la mitología de la Dragonlance en un “principio” cuando eran jóvenes formaban parte de un grupo de aventureros que fueron haciendo cosas y subiendo niveles, hasta que resultó que eran Paladine, Reorx, Takhisis, etc. Viendo la historia de Raistlin muy bien pudiera ser cierto.

Mi consejo es que hay que tratar de mantener el grupo junto pero el forzar no separar un grupo puede llevar a incoherencias que pueden destrozar la historia.

La moraleja de esta historia es que los pj’s siempre se vuelven a juntar al final, normalmente en el infierno.