Jugadores encasillados

4 marzo, 2009 - 18:19 por El Eterno Champiñón | en Batallitas, Consejos Útiles, Limbo | 1 Comentario

El termino encasillar se suele asociar a actores, sobretodo. Galanes, humoristas, acción, etc. La verdad es que el encasillamiento no es cosa sólo de actores y no lo quiero plantear como un problema. Los que jugamos a rol sabemos de lo difícil que es desencasillarse. No siempre porque se espere un determinado tipo de personaje de ti, es más una cuestión de coherencia de grupo. Pero no es un problema, como he dicho antes. Hay muchos jugadores que se lo buscan con ganas. Sin ir más lejos, yo mismo, especializado en guerreros. Cuando no he llevado guerreros he llevado multiclases con un toque de fuerza y sangre. Mis magos berzerkers no suelen durar mucho. Lo mio me costo salir de ese encasillamiento, aunque los que me conocen dirán que estoy mintiendo como un bellaco… pero ahora que recuerdo, aquel kender que llevé hace algunos años podía provocar violencia, casi siempre sobre él.

Lo que suele pasar en un grupo equilibrado, es el hecho de que cuando muere un pj el jugador que lo lleva quiere jugar en cuanto lo permita la situación y el master. La decisión que se suele tomar es la de llevar un pj similar o de la misma profesión que el fallecido, para no descompensar ni al grupo ni la historia. En este caso el quedarse encasillado puede ocurrir si el grupo o la campaña dura mucho en tiempo real. Hay que reconocer que es difícil. Si un grupo dura 5 años puede ser porque se ha jugado poco con él y al estar con un pj determinado de forma esporádica, de encasillamiento nada.

El autentico problema de encasillamiento se produce si cuando se forman grupos se deja elegir primero siempre al mismo jugador el tipo de pj o profesión.  O se asume, por ejemplo, que el mago ya está cogido y me queda coger ladrón o guerrero. He jugado con jugadores que no sabían llevar otra cosa que magos, lo que explicaría mi predilección por los guerreros. Y sin embargo otros han variado lo que han podido o lo que les han dejado. Esto es cuestión del master, para eso dirige. Si permites que un jugador acapare un tipo de pj y lo demás no puedan acceder a ese tipo de pj por el motivo que sea, tendrás jugadores aburridos o cansados de la situación. Lo que conduce a no tener grupo. Por ello no hay que abusar del simple favoritismo o la excusa de la cercanía (geográfica, normalmente). Quizás por esto me gustaba el Stormbringer, lo normal era tener magia de algún tipo y casi todos tenían habilidades para combatir. Lo fácil que era montar una carnicerí­a. No había ninguna excusa para que cualquier jugador no se cogiera el tipo de pj que quisiera, la diferencia estaba en la forma de llevarlo y en lo que durara vivo.

También está el tipo de jugador al que no le gusta repetir, imposible de encasillar. Aunque cuando acaba todas las profesiones ya no se le ve el pelo. Y por supuesto, todos tenemos épocas en las que queremos llevar únicamente un tipo de pj o en las que no queremos llevar ese tipo concreto. Esta desgana se suele producir después de haberse quedado encasillado o haber llevado el mismo pj durante mucho tiempo.

Los personajes

25 julio, 2008 - 19:57 por El Eterno Champiñón | en El manual | 5 Comentarios

Estaréis de acuerdo conmigo en que Elric era todo un personaje. Pero no es de él de quien quiero postear hoy. Los jugadores de rol necesitan un algo que los represente o indique su posición en el mapa o tablero. Si esto fuera parchís el jugador tendría que elegir el color de sus fichas. Los personajes o pj de rol no siempre tienen la suerte de que los elijan.

La representación, cuando deciden bajar al plano mortal, de los dioses típicos en el mundo en el que existan, son lo avatares. Estos suelen ser seres idealizados y perfeccionados al máximo dentro de las características propias del dios. Un ejemplo podría ser, aunque no era lo que se puede llamar un dios dios, Arioco y su teórica belleza representada por cierta mosca en cierto libro de la saga de Elric, que quizás no sea el mejor ejemplo de avatar, también está Fizbán/Paladine, aunque creo que los mejores ejemplos están en la trilogía Avatar de los Reinos Olvidados.

Me estoy enrollando y no quería hablar de avatares, sólo es un ejemplo gráfico para distinguir de una forma fácil lo que es un personaje del jugador que lo controla. Dicho de otra forma, el jugador es la persona humana y real que controla al personaje que sólo vive en una hoja de papel y en la historia de la que será protagonista. Un personaje tiene unas características, atributos, habilidades, talentos y otras cosas que tendrán un nombre según el juego en el que se crean. Su características suelen estar formados por un bloque entre 6 y 10 números que la representan de forma estadística. Las características básicas para casi todos los juegos son la fuerza, inteligencia, constitución, destreza y carisma que intentan plasmar en un número lo que en la vida real sería una persona fuerte, inteligente, saludable, hábil y aquí debería decir guapa, pero la carisma no sólo se refiere a la belleza, también se refiere a lo bien que se caiga y comunique el personaje. Hay otras características típicas según el juego como el tamaño, poder, sabiduría, autodisciplina, etc.

Todo depende del dado que sea base para el juego. Las características suelen ser muy débiles cuanto más bajo sea el número que las representa y más fuertes cuanto más alto sea el número. En juegos que usen el sistema del d20 unas características altas vendrán representadas por un número cercano al veinte o que lo sobrepase. Los que usen el d100 como MERP y Rolemaster tendrán números cercanos al 100 en sus características más altas. Cada juego tiene sus valores, no quiero pensar como eran los personajes del juego “Príncipe Valiente”, el cual no llegué a conocer pero del que me contaron hace tiempo que todas las “tiradas” eran lanzando una moneda. En todos los juegos se hacen tiradas para definir sus características y se elije la raza, genero, profesión, edad y algunas cosas más. Las características no sólo sirven para representar al pj, también sirven para calcular otras cosas como los Puntos de Vida (PV) o Puntos de daño, la altura, peso, resistencias a magia y a cosas que no lo son, el aguante físico en general y las habilidades del pj que pueden ser de combate o no. Lo normal es que se escoja ser guerrero cuando se es fuerte o mago cuando se es inteligente. La mayoría de los juegos y master’s tienen reglas especificas para poder subir una determinada características a costa de otra para mejorar la característica principal de la profesión. Por supuesto siempre existe la posibilidad de hacer otro personaje cuando no se hayan conseguido unas tiradas en condiciones, los personajes son aventureros que no se irían de su tierra a buscar aventura si no sobresalieran en algo y sintieran que su aldea natal es poco para él/ella o sobrevivieran milagrosamente a un ataque de bárbaros con resultado de aniquilación de todos los habitantes si no hubiera resistido una herida o se hubiera escondido perfectamente. Una vez definidas las cosas básicas viene el coger las habilidades, talentos, pericias, slots, etc, que reflejaran lo bien que se haga algo. A veces no basta con conocer lo que hay que hacer, hay que tirar un dado para ver que pasa.

Pero un personaje no son sólo números y letras en un papel, es una historia. Resolver situaciones en su mayoría peligrosas. Verlo progresar o subir niveles. Intentar que no te mate el dragón al rescatar a la princesa. Ser un aprendiz de herrero que un día mientras paseaba por el bosque oye gritos pidiendo ayuda y que decide usar la espada que llevaba a un cliente para ayudar a quien lo necesite. Todo lo que venga después es la historia de un personaje y su rol. Quien no se acuerda de las películas de Conan que empezó como esclavo y terminó de rey, aunque eso es otra historia y aquí no se cuenta.

Juntos hasta el final del mundo

12 mayo, 2008 - 18:56 por El Eterno Champiñón | en Batallitas, Consejos Útiles | Sin comentarios

Todo master ha tenido el problema de mantener el grupo junto o separado, puede que algún master no pero son muy pocos lo que pueden decir esto. Siempre hay algún pj especifico para una situación o el hilo de la historia que obliga a separar los caminos. El separar los miembros de un grupo puede deberse a:

  • El personaje típico que le gusta hacer cosas en la oscuridad o ha escondidas, tipo ladrón. A no ser que muera o le pillen los que intenta esquivar, es una separación que suele durar poco en tiempo de juego, como una noche o unas horas. También está el tipo montaraz o ranger que se suele adelantar para explorar el terreno por delante del grupo, le puede conducir a que le pase algo que no permita intervenir a los demás.
  • La profesión o estatus social del pj le puede obligar o facilitar el estar en sitios en los que los demás miembros del grupo no puedan. Por ejemplo un sacerdote en un templo de su orden, noble en la corte o un ladrón en su gremio.
  • Un accidente del terreno, caer en una trampa, ser capturado por la guardia o el enemigo. Estas situaciones pueden conducir a jugar la supervivencia en la oscuridad estando malherido o la fuga de una celda.

La historia puede obligar a separar, sobretodo en alguna campaña. Pueden ser separaciones largas que obliguen a jugar partidas con minigrupos o jugadores sueltos. Esta situación puede conllevar que los pj progresen de forma desequilibrada, como que un pj gane 3 niveles y otro 5. También puede llevar a que el grupo no se junte nunca por muerte o que un personaje interprete su rol y decida hacer algo que no le permita reunirse con los demás. Ejemplos de esto último serian: el aprendiz de mago que pasa cerca de la torre de su maestro y debe ir a aprender algún hechizo, el caballero que busca sus raíces y estas pasan por aquel castillo que se ve en aquella colina o también tesoros escondidos, templos en ruinas, etc.

Si la separación es prolongada puede llevar a un determinado jugador a hacerse otro personaje para poder meterse en la trama principal y olvidarse del otro pj o seguir jugando con el pj perdido hasta conducirle a un “retiro” en condiciones. El pj perdido puede aparecer en el futuro reconociendo a sus antiguos amigos y compañeros de armas o que haya algún pique pequeño que al cabo del tiempo los convierta en enemigos a muerte. No puedo afirmar que sea cierto o podría decir que no lo recuerdo exactamente pero hace tiempo alguien me contó que algunos dioses que aparecen en el mundo de Krynn de la mitología de la Dragonlance en un “principio” cuando eran jóvenes formaban parte de un grupo de aventureros que fueron haciendo cosas y subiendo niveles, hasta que resultó que eran Paladine, Reorx, Takhisis, etc. Viendo la historia de Raistlin muy bien pudiera ser cierto.

Mi consejo es que hay que tratar de mantener el grupo junto pero el forzar no separar un grupo puede llevar a incoherencias que pueden destrozar la historia.

La moraleja de esta historia es que los pj’s siempre se vuelven a juntar al final, normalmente en el infierno.

¿Por qué no me curas?

15 abril, 2008 - 16:01 por El Eterno Champiñón | en Batallitas, Consejos Útiles | 7 Comentarios

A lo largos de mis años de rol, dados y sangre he podido comprobar como una y otra vez todos los grupos en los que he estado como jugador o he formado como master, tenían un pequeño defectillo. Todo el mundo se apunta a hacer un mago que tire bolas de fuego o deje congelado al dragón de turno, ilusionistas, ladrones, guerreros armados hasta los dientes, etc. Pero la pregunta que lanzo a los cuatro vientos es: ¿por qué nadie quiere hacerse un clérigo? o un animista, dependiendo del juego. Básicamente la profesión que pueda curar en el mundo que sea. Más de una vez me han curado en el templo más cercano, o tenía alguna poción de recuperar PV o me curaba el clérigo pnj puesto por el master porque no había otra forma.

Hablando de rol teórico (me lo acabo de inventar), la teoría dice que un grupo básico está formado por 4 personajes, compuesto por un guerrero, un ladrón, un mago y un clérigo. Después vienen los grupos más pequeños o otros más grandes con variaciones en los juegos con multiclases como D&D. Pero que yo sepa nadie se hace un clérigo o por lo menos un paladín bueno, aunque en este último caso suele haber alguno ya que parece ser los paladines matan más. La gente sólo quiere resolver intrigas o matar muchos bichos pero se olvidan que los personajes muertos ni resuelven ni matan, además del típico dilema que se presenta cuando se es atacado por zombis o cualquier otro tipo de muerto viviente y no se tiene a mano un clérigo capaz de expulsar muertos vivientes. Tengo que añadir que los clérigos también matan.

Aprovecho este post para añadir a la página de frases épicas una frase que nunca me sirvió para mucho y que solía utilizar cuando estaba herido o me aburría porque mi personaje estaba inconsciente y desangrándose a punto de morir, la frase es:

“¡¡Camillero!!”

Moraleja: La fe se recupera a golpe de curación.

No era tan complicado

14 febrero, 2008 - 13:51 por El Eterno Champiñón | en Batallitas, Consejos Útiles | 5 Comentarios

A veces me pregunto porque son tan complicados algunos juegos de rol, buscando el realismo en la partida, que no se escape ningún detalle. Algún juego no es que sea complicado de entender, simplemente se complica al aplicar todo lo que facilmente se ha entendido. No seáis malos, no me refiero exclusivamente al Rolemaster, en cuya cruzada por montar partidas conseguí establecer una plusmarca personal, como master, entre 2 y 3 horas mínimo. ¿A que me refiero? jejejjej. Por supuesto a lo que tardaba mínimo cuando había que hacer un pj nuevo.

Pero esto no es una crítica a Rolemaster, uno de los juegos más completos que han existido y existen. En realidad me refiero a ese afán por tirar por todo de bastantes juegos, pongo un ejemplo:

Digamos que ponemos a un mago en potencia, típico pringadillo objeto de las burlas de sus compañeros por lo canijo que es y esa palidez espectral que luce cuando se quita la capucha, no, no me refiero ni a Raistlin ni a ningún otro personaje famoso, es un ejemplo. Sigo… Supongamos que este supermago va a caballo, al paso. Ha dormido bien. Va ojeando esas extrañas runas escritas en el mapa que acaba de caer en sus manos. De pronto algo le llama la atención al margen del camino, decide bajarse del caballo. Cuando llega al suelo saca un bastón de madera negra salpicado de extrañas inscripciones en una extraña lengua perdida. Sabe que el peligro se oculta detrás de cada piedra y de cada árbol, por lo que permanece alerta. Se acerca a lo que le ha llamado la atención, una planta que no había visto antes. La coge con cuidado de no estropearla ni pincharse con las pequeñas púas que tiene. La guarda y sin soltar el bastón ni dejar de estar alerta se sube al caballo. Sigue su camino.

¿Cuantas tiradas de dado os han salido? Yo en un día tonto y en casi cualquier juego hubiera hecho tirar al pj sin contar con lo del último momento de subirse al caballo unas 7 tiradas, si le metemos prisa o tensión al pj sólo es cuestión de multiplicar dados. Y eso sin contar con que falle alguna tirada.

Antiguamente no era tan complicado, quien no se acuerda del Traveller o el Príncipe Valiente. Nunca jugué a este último, pero alguna vez oí decir que todo se decidía a cara o cruz con una moneda. Paso a contaros una de mis primeras maniobras espectaculares, casi en mis principios:

No me acuerdo del nombre del pj, creo que era Thor, Tor o algo así, lo recuerdo porque tuvo algunos hermanos gemelos que también llevé, como Athor. Bueno no me enrollo más. Era un típico guerrero bárbaro del tipo Conan, con una pedazo espada y un taparrabos. Estaba luchando a muerte para variar, su enemigo era bueno. Ataqué y saqué una pifia, que mandó mi espada varios metros por detrás de mi enemigo, dejandome desarmado. Momento que mi enemigo aprovechó para huir. Mi enemigo estaba corriendo a la altura de mi espada perdida en el suelo. Creeros que mi siguiente acción fue dar una voltereta, recoger la espada del suelo y tal como me levanté, ataqué por la espalda a mi ya no huido enemigo. Matándolo con un crítico. Todo en un asalto de combate. Aquello fue con D&D Básico, hace unos pocos años. La voltereta, recogida de espada fue una tirada de destreza y el golpe, una tirada para golpear, sin incluir el daño. A veces pienso si hubiera intentado hacer esto en Rolemaster…

¿Quién era yo?

3 febrero, 2008 - 17:38 por El Eterno Champiñón | en Limbo | Sin comentarios

… Gunfals de los Páramos, Coal Laroz de Abinós, Athor, Kenzaburo, Mu-Chamal-Aleche del Clan Aleche, Heineken y tantos otros fui… y ahora …

… umli, humano, medio troll, minotauro, enano, noldor, numeronano negro, dunadan, kender, elfo, medioelfo, orco y también orko, skaven, delaque, beornida … y ahora …

… sangre … guerrero, paladín, mago, hechicero, clérigo, animista, guerrero-mago, brujo, casi piloto de naves, científico loco … todos … todos berzekers … sangre … y ahora …

… y tanta … muerte … a mis manos … melniboneses, pantangianos, vilmirianos … y muchos …

Bueno, pues ahora soy un proyecto de tubérculo, eso si, eterno …

Quiero pedir perdón por este post, recomiendo leerlo recién levantado sin haberse lavado la cara, sólo entonces se puede encontrar su autentico significado …

¿Por qué ser amigos cuando nos podemos masacrar?

10 enero, 2008 - 17:25 por El Eterno Champiñón | en Consejos Útiles | 1 Comentario

Este post va dirigido sobre todo a los master. Siempre intentando dar coherencia a las partidas o campañas. A veces pasa, ejem, o mejor dicho nos pasa que se nos olvida que los pj’s mejor tendrían que morir (si llegara el caso, claro) por muerte laboral típica de pj´s, o sea:

  • caída tonta de mago al que se le olvidó como era aquello de la caída de pluma
  • olvidarse de que lo de nadar con la armadura más gorda que se pueda no suele llevar necesariamante a la supervivencia
  • hemorragia
  • pedazo crítico
  • causas naturales… de la naturaleza, como la el abrazo del oso, mordisco de oso, mordisco de cocodrilo o también podría servir cualquier cosa hostil que suela hacer un dragón.

Como decía a veces se nos pasa que los pj’s pueden morir como sea, menos entre ellos. Con mantener un poco de coherencia con el mundo en el que se juegue se podría evitar ciertas situaciones sin otra salida que la muerte de algún pj o desperdigar al grupo y hacer otro. Ejemplos prácticos:

  • ¿Elfos con orcos?, Si, ya sé que últimamente hay juegos en los que los orcos son “buenos”, pero siempre me acordaré de como creo Morgoth a los orcos partiendo de unos pobres eldar desprevenidos. ¿O eran champiñones?
  • ¿Un legal-bueno con un caótico-malvado?, bueno en realidad si el caótico-malvado finge ser bueno no tendría que pasar nada.
  • ¿Un melnibonés con un pantangiano?, la verdad es que en Stormbringer o Elric lo más fácil era juntar a todo el grupo del mismo país.

Moraleja: mejor un buen grupo unido que 2 o 3 pj’s medio muertos o con graves secuelas.

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