Sobre el “asesino del rol”

Estos dos últimos días he asistido, no sin cierta perplejidad y cansancio, a la importantísima noticia, para algunos medios de comunicación de España, de la concesión del tercer grado para el llamado asesino del rol. Estando en periodo electoral, con la tensión que hay en ciertas partes del mundo, la contaminación y el tema de que hay mucha gente que muere de hambre en el mundo todos lo días. Y me sacan a la palestra cierto asesinato que hubo hace algunos años y que ya en su día causó cierta e inventada alarma social en España.

Sepan los que se aburren lo suficiente para usar temas sin ningún interés como noticias, que yo juego a rol desde hace apróximadamente unos veinte años y gran parte de los que considero mis amigos también lo hacen. También lo hacen gente a la que conocí en otros ámbitos y después resultó que eran roleros. Nosotros usamos el rol como pasatiempo, diversión, excusa social para vernos, etc.

Es triste con la cantidad de asesinos que juegan al mus, brisca, julepe, parchis, fútbol, petanca, al escondite, dominó o que pertenecen a cualquier tribu urbana y muchas más forma de expresarse que podrían llenar varios blogs. También quiero hacerles notar que cuando ocurrió el lamentable asesinato, como absolutamente todos lo asesinatos, que originó esta sensacional noticia, yo era más joven, tenía menos criterio y fuerza para opinar. Pero eso fue hace años y como muchos otros roleros, resulta que somos más viejos, tenemos más experiencia en la vida y somos muchos más de lo que la gente se cree. Y por supuesto tenemos la capacidad de votar a quien queramos, de comprar la prensa que queramos y de cambiar de canal cuando queramos.

Los dados no me dicen lo que tengo que hacer, de hecho los dados no hablan.

Y se me olvidaba, yo no he matado a nadie y no conozco a ningún asesino entre mis amigos.