Te conocerán por lo que lleves encima

Después de una largas vacaciones vuelvo a mis dados. Me siento igual que Gandalf cuando despertó después del ligero altercado con el Balrog de Moria… un poco raro. Mis dados vuelven a murmurar su incesante letanía y como no me dejan dormir, toca hacerles caso.

De entre todas las formas de clasificar personajes hay una con dos categorías posibles: los que lo cogen todo aunque no puedan con ello y los que no. Hoy voy a hablar de los que lo cogen todo.

Todos hemos aligerado alguna vez la carga de nuestros compañeros caí­dos para hacer su viaje al más allá o a su lugar de descanso eterno, con menos peso. Y también todos hemos tenido que ser detenidos, por nuestro querido master, cuando nos poníamos a calcular cuantas cimitarras orcas podíamos acarrear o simplemente quedarnoslas para usarlas.  A quien no le ha dicho su master alguna vez: “Si te ven con esa espada te tomarán por espía enemigo” o “esas armas son invendibles, ningún comerciante de bien te las comprará”.  Pero este no es un autentico problema. El problema viene cuando hay que decidir que arma o equipo hay que coger del arsenal que llevamos encima nuestra y del caballo … y de la mula… etc. O el típico dilema al hacer una incursión nocturna. Ese extraño brillo en los ojos de master cuando dice: “Para entrar en esa estrecha cripta no puedes llevártelo todo, lo dejas a tú habitación de la posada o lo dejas oculto en la entrada.” Algunos hemos perdido algo más que caballos por no dejar nuestras cosas a buen recaudo.

Hay que decidir bien que llevar encima. Casi siempre llevamos el arma que más le gusta al pj o le pega a su rol. O llevamos el arma con la que se tiene la habilidad más alta. Lo típico es llevar encima un arma principal, una daga y un escudo si el arma principal no es de dos manos. Aunque también los hay que llevan otra arma corta más. Depende de si se tiene habilidad con las arrojadizas, entonces se llevan más cantidad de las armas que se sepa lanzar. Variaciones, todas las que se quiera.

Pero todo esto no incluye la improvisación o un pensamiento tipo: “¿porqué habré conseguido esa maza exterminadora de demonios si la aventura no ha terminado y no es un premio final?”, poco antes de entrar a la cueva. Toca decidirse entre un arma que podría ser decisiva para la resolución de la aventura y que no se sabe utilizar o llevar el querido y mellado equipo de siempre que nunca ha fallado. Todo depende de si caemos en que el master a veces pone cosas al azar y otras no.

Moraleja:

Si llevas encima más armas que manos, píes, boca y párpado sumados, te sobra alguna… y no vale la excusa de que necesitas repuesto por los efectos devastadores de las pifias.

No dar ideas al master

Hoy quiero comenzar esta sección de “Consejos Útiles”. Los consejos que voy a dar son fruto de años de experiencia, aciertos, cosas que han pasado y sobretodo, mis errores y cagadas roleras.

Puede que algún rolero de hoy en día no sepa lo que yo llamo master, me refiero al director del juego o DJ, tiene tantas definiciones como editoriales y juegos puedan existir. Me refiero a ese ser que se esconde detrás de la pantalla, ese sitio del cual proceden normalmente dos sonidos:

  • Ruido de dados, normalmente hasta en momentos en los que se supone que no pasa nada.
  • Un sonido gutural, que quienes tienen buen oído se atreven a afirmar que es una malévola y despiadada risita apenas perceptible para el oído humano normal.

Esa pregunta que todo rolero se hace: ¿por qué estoy muerto si el master no se había enterado de nada?

La inmediata respuesta de la memoria del rolero en cuestión: No estaría muerto si nadie(o sea, yo) le hubiera dicho al master esa tontería tan absurda que había pasado por alto y que al decirle yo, no debería tener carácter retroactivo.

Ejemplo práctico:

Después de múltiples aventuras y combates se llega a un tramo que el master ha preparado y que no requiere ninguna tirada de dado. Narra el master: Después de una semana primaveral con pleno sol, alcanzáis un lago helado. En la otra orilla veis el castillo propiedad del Señor del Dragón. Atravesáis el lago andando sobre el hielo sin ningún contratiempo…

Últimas palabras antes de morir de megaguerrero con un porrón de niveles y que no ha muerto en 2 o 3 años reales de juego: Por un momento pensaba que nosotros 5 con nuestras armaduras completas, armas, monturas, 10 mulas cargadas con el tesoro del dragón y pisando con botas de acero, no podríamos pasar por una capa de hielo que debe estar a punto de desaparecer ya que no hace frío y nos ahorramos pasar por el bosque tenebroso ese tan feo de la derecha, único paso alternativo.

Ejemplo más claro:

Master: Comienzas a combatir por la Princesa contra el Conde espada contra espada y en ese momento empieza una gran tormenta con gran aparato eléctrico…

Frase fuera de lugar del jugador que lleva el Paladín del Reino antes de tirar para golpear al Conde: Me va a durar medio asalto el conde este, sólo espero que no lo fulmine un rayo antes de que lo atraviese mi espada.

Moraleja: En boca cerrada no entran moscas.