Roleando en El País

Nos han vuelto a descubrir … nos han pillado. Uno de los periódicos digitales que visito a diario por ser uno de los “grandes” a descubierto el malicioso mundo de los juegos de rol. Me refiero a El País punto com. Según el citado periódico los adolescentes se están viciando al World of Warcraft y al Tibian. Debo confesar que no había oído hablar del Tibian antes de hoy, pero es que hay tanto juegos de rol y todos tan adictivos. Deberían saber en El País que a los roleros nos da igual que nos ataquen, tenemos habilidades subidas a base de puntos de experiencia conseguidos gracias a los largos años de batallar contra la incomprensión. Porque espero que sepan lo que es la incompresión, el no comprender (lo digo por si no comprendían este concepto). Resulta que los juegos de rol tienen la culpa de que los chavales fracasen en los estudios, y que cuando no estén enganchados a los juegos de rol online estén en un botellón. Yo no niego que haya adictos a juegos online, pero lo que si que niego es que todos los juegos online que existen y son unos cuantos, sean de rol. Sepan que muchas veces el conectarse a un juego online sirve para conocer y comunicarse con gente, la mayoría de las veces de la misma edad. La gente que se suele conocer suele tener los mismos gustos y a veces se consigue verdaderas amistades y otras relaciones que terminan cuando dejas el juego, cambias o lo eliminas un contacto. La pregunta que me hago es el por qué necesitan nuestros jovenes relacionarse por internet, ¿es que no hay otras formas?

¿Por qué un chaval joven necesita poder manejar algo a su antojo? ¿Por qué un chaval jóven necesita aprender a sacar algo adelante? ¿Por qué un chaval joven necesita ver que consigue progresar con ese algo? ¿Por qué un chaval joven necesita ver triunfar a ese algo?

Y ahora pueden jugar (si es que se lo permite su conciencia) a cambiar las palabras “chaval joven” de mis preguntas anteriores por otras que definan distintas edades, clases sociales o tribus. También pueden cambiar la palabra “algo” por “su vida”. Al fin y al cabo un juego online no deja de ser una red social, como Facebook o Second Life. Una red social con una excusa para integrarse en ella. Yo creo que hay juegos y cosas que no son juegos en internet y fuera de internet que también son adictivas, peligrosas y otras no peligrosas. Les voy a contar un ejemplo de red social basada en un juego que no es de rol (se supone) que nació mucho antes de que se inventara internet:

El fútbol, inventado en Inglaterra (¿un mundo de fantasía?). Es el espejo de la progresión gracias a la experiencia (subir niveles). Con diferentes profesiones (defensas, delanteros, presidentes, recoge pelotas, etc). Magia (Zidane, Pelé, Maradona, etc). ¿Violencia?. Honor. Diversión. Entretenimiento (pasar una tarde). Lo práctica quien quiere o quien puede. Tienes muchas ramificaciones en muchos estamentos no relacionados con el fútbol. Tiene mucha afición. Las peñas (¿redes sociales?)… Podría seguir pero me están empezando a doler los dedos.

Les voy a contar un secreto, me gusta el fútbol ya que no sólo de rol me alimento. Y otro secreto, en internet hay cosas muy malas pero también las hay muy buenas, ¿ustedes entre cuales están?

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