Como entrar educadamente en un castillo o fortaleza

Todos hemos visto en películas como se entra en los castillos enemigos cuando no se está invitado. Depende de la prisa que se lleve o de lo difícil que se suponga la entrada. Ejemplos de estás películas pueden serlo Excalibur o más rencientemente “Las Dos Torres”. Existen 4 métodos a aplicar para entrar:

  1. Pedir la rendición de la guarnición. No suele funcionar, aunque a veces cuela.
  2. Asediar. Suele ganarlo el que más comida tiene. También depende de la higiene y otros factores. No suele tener cabida en partidas de una tarde aunque puede servir como marco a una campaña.
  3. El típico asalto estándar. En el cual influyen la cantidad de soldados (mejor la infantería) y son de agradecer cuantas más máquinas de asedio mejor. Las máquinas siempre vienen bien, pero también hay que tener en cuenta que es lo que se pretende asaltar, aunque un ariete y alguna catapulta no suelen sobrar.
  4. El cuarto método se puede escoger por ser el más barato y suele conducir a la heroicidad o (lo más habitual) la muerte. Este método consiste en mandar un grupo de valientes, también llamados pringaos, a entrar usando el camuflaje, la oscuridad, la magia o esas típicas cavernas que conducen a las alcantarillas de dentro del castillo y que nadie de dentro sabía que existían. En caso de éxito lo normal es abrir la entrada al ejercito asaltante o (lo que suelen coger los jugadores más ambiciosos y novatos) proceder a matar a todos los de dentro del castillo y de paso quedarse con lo que encuentren y puedan llevar sin que se note mucho.

Es sencillo, ¿verdad? Es lo más normal de lo normal. Puede que algunos lo llamen sentido común.  Pero, ¿es lo que suele pasar?

Hay una regla de oro para los master o más que una regla es una verdad como un templo. La regla es que da igual lo que se prepare o planifique, en por supuesto una semana o más, esos malévolos seres llamados a veces pj’s no necesitan ni dos décimas de segundo para destrozar todo el guión. Ejemplo:

master: Veis a lo lejos la oscura mole de la fortaleza llena de orcos en el que tenéis que entrar. El edificio recortado sobre el cielo enrojecido sólo consigue darle un aspecto más aterrador.

los pj’s: Nos acercamos con cuidado.

añade un pj concreto, no necesariamente el ladrón del grupo: Nos acercamos con sigilo y aprovechando las sombras para mantenernos fuera de la vista de los posibles vigías.

master: ¿Hasta donde os acercáis?

grupo: Lo más cerca que se pueda.

master: Después de un rato os encontráis delante la puerta de la fortaleza. Una puerta de doble hoja negra llena de siniestros grabados con una altura de 5 metros y 3 metros de ancha, llena de manchas de sangre reseca y restos de los desafortunados intentos por entrar. ¿Que hacéis?

el pj de antes, después de que el grupo debata intensamente tres cuartos de hora: Toco la puerta y pregunto gritando: “A DEL CASTILLO”.

resultado final: un grupo nuevo después de unas merecidas semanas o meses de vacaciones para el master.

Moraleja: No preparar asaltos a edificios más grandes que una granja de vacas.

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