Bailando con dados

Hace ya una buena temporada que escribí un post sobre dados. Debo pedir perdón por semejante ladrillo de post. Creo que había tenido una pesadilla similar a esa escena de Indiana Jones siendo perseguido por una bola de piedra, aunque en mi caso me perseguía un inmenso d100 de esos casi redondos. Los juegos de rol no serían nada sin sus dados y creo que ha llegado el momento de que les haga un pequeño homenaje.

Ha llegado el momento de dejar de menear los dados antes de echarlos.

Y al que no le guste que se pase al backgammon.

También los hay que no saben lo que es un dado y se dedican a los malabarismos con otras cosas como las fichas típicas de cualquier casino. Hay algunos trucos con los dedos que quedan bien como estos, me recuerdan a esos intentos de hacer girar dados y que tan complicados resultaban con los d4.

A los dados se les agradece y se les culpa de muchas cosas. ¿De verdad se jugaba al Prí­ncipe Valiente con una moneda a cara o cruz? A veces hay dejar que el dado se exprese libremente y se levante si quiere.

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