Nueva sección de frases épicas

A lo largo de los años que llevo jugando a rol me he encontrado con todo tipo de situaciones o cosas que deberían pasar a la posteridad. Ya sabéis, esas cosas que seguís recordando, más que por lo que significa, por la situación y contexto en el que ocurrió. Mi pandilla rolera también tiene su historia y esta sección nueva de frases épicas contiene parte de ella. Ya se que seguramente no las encontraréis en el mismo contexto en el que ocurrieron, pero espero que os gusten.

Nueva sección de descargas

Hoy os presento una nueva página de descargas de archivos dentro del apartado “La Despensa”. La estreno con unos 47 módulos antiguos de rol que tenía olvidados en las profundidades de mis carpetas en mi ordenador.

Tengo que decir que no me acuerdo de donde saqué la inmensa mayoría de los módulos pero que en mi ordenador los archivos tienen fechas del 2002. Algunos módulos servirán para partidas completas y otros para coger ideas. La mayoría son del merp, pero hay de otros juegos y algunos que no corresponden a ningún sistema de juego. Entre los títulos se encuentran algunos que en los tiempos que iba buscando módulos eran bastante populares como “Sapito” y “Nieve Roja”.

Os pongo el enlace a la página de descargas.

No era tan complicado

A veces me pregunto porque son tan complicados algunos juegos de rol, buscando el realismo en la partida, que no se escape ningún detalle. Algún juego no es que sea complicado de entender, simplemente se complica al aplicar todo lo que facilmente se ha entendido. No seáis malos, no me refiero exclusivamente al Rolemaster, en cuya cruzada por montar partidas conseguí establecer una plusmarca personal, como master, entre 2 y 3 horas mínimo. ¿A que me refiero? jejejjej. Por supuesto a lo que tardaba mínimo cuando había que hacer un pj nuevo.

Pero esto no es una crítica a Rolemaster, uno de los juegos más completos que han existido y existen. En realidad me refiero a ese afán por tirar por todo de bastantes juegos, pongo un ejemplo:

Digamos que ponemos a un mago en potencia, típico pringadillo objeto de las burlas de sus compañeros por lo canijo que es y esa palidez espectral que luce cuando se quita la capucha, no, no me refiero ni a Raistlin ni a ningún otro personaje famoso, es un ejemplo. Sigo… Supongamos que este supermago va a caballo, al paso. Ha dormido bien. Va ojeando esas extrañas runas escritas en el mapa que acaba de caer en sus manos. De pronto algo le llama la atención al margen del camino, decide bajarse del caballo. Cuando llega al suelo saca un bastón de madera negra salpicado de extrañas inscripciones en una extraña lengua perdida. Sabe que el peligro se oculta detrás de cada piedra y de cada árbol, por lo que permanece alerta. Se acerca a lo que le ha llamado la atención, una planta que no había visto antes. La coge con cuidado de no estropearla ni pincharse con las pequeñas púas que tiene. La guarda y sin soltar el bastón ni dejar de estar alerta se sube al caballo. Sigue su camino.

¿Cuantas tiradas de dado os han salido? Yo en un día tonto y en casi cualquier juego hubiera hecho tirar al pj sin contar con lo del último momento de subirse al caballo unas 7 tiradas, si le metemos prisa o tensión al pj sólo es cuestión de multiplicar dados. Y eso sin contar con que falle alguna tirada.

Antiguamente no era tan complicado, quien no se acuerda del Traveller o el Príncipe Valiente. Nunca jugué a este último, pero alguna vez oí decir que todo se decidía a cara o cruz con una moneda. Paso a contaros una de mis primeras maniobras espectaculares, casi en mis principios:

No me acuerdo del nombre del pj, creo que era Thor, Tor o algo así, lo recuerdo porque tuvo algunos hermanos gemelos que también llevé, como Athor. Bueno no me enrollo más. Era un típico guerrero bárbaro del tipo Conan, con una pedazo espada y un taparrabos. Estaba luchando a muerte para variar, su enemigo era bueno. Ataqué y saqué una pifia, que mandó mi espada varios metros por detrás de mi enemigo, dejandome desarmado. Momento que mi enemigo aprovechó para huir. Mi enemigo estaba corriendo a la altura de mi espada perdida en el suelo. Creeros que mi siguiente acción fue dar una voltereta, recoger la espada del suelo y tal como me levanté, ataqué por la espalda a mi ya no huido enemigo. Matándolo con un crítico. Todo en un asalto de combate. Aquello fue con D&D Básico, hace unos pocos años. La voltereta, recogida de espada fue una tirada de destreza y el golpe, una tirada para golpear, sin incluir el daño. A veces pienso si hubiera intentado hacer esto en Rolemaster…

Mi primera batallita de la antigüedad

Quiero iniciar una nueva sección en la que espero ir poniendo hechos sorprendentes ocurridos en este universo hace mucho, mucho tiempo y otros ocurridos hace poco. Algunos de estos hechos serán batallas épicas, otros serán cosas graciosas y el resto serán autenticas cagadas (de estas habrá muchas).

Hace mucho tiempo, en esta misma galaxia. En mis comienzos cuando no sabía lo que era el rol y jugaba a juegos de ordenador que por aquel entonces no tenían la categoría de videojuegos, aunque vistos los medios que había, tenían calidad y mérito. Yo ya había jugado a juegos en Amstrad CPC como el Drakkhen, que creo era lo más sonaba a rol. Pero sin ninguna duda el primer juego de rol al que jugué con conciencia de que era de rol fue el Moria, ya en pc. Como seguro que más de uno no sabe de que estoy hablando paso a contar de que va esto.

Moria era un juego en el que se podía llevar casi cualquier raza típica de los mundos roleros, cualquier profesión típica y ambos sexos. Aquí pongo una captura de los atributos de un pj cualquiera:

Moria - Atributos Pj

El juego consistía en recorrer las profundidades de Moria hasta encontrar al Balrog, para matarlo a ser posible antes de que te matara. El pj empezaba en el pueblo donde podía equiparse.

Moria - Pj en pueblo

Vuestra vista no os engaña, el pueblo está hecho con “#”, esa “p” que sale es un humano, y ese “@” es el pj. Creo que se me había olvidado… este juego estaba hecho únicamente con caracteres ASCII.

Moria - Pj perdido

Y aquí un medio-troll guerrero cualquiera perdido en las profundidades de Moria.

Todo esto me trae recuerdos de aquellas interminables horas matando “w” que no paraban de multiplicarse, o esos “c” que como se movían los condenados. Huyendo de “C” (cubos de gelatina gigantes), “d” (dragones muy jóvenes o muy viejos), o peor “D” (dragones en buen estado) o peor todavía cuando llegabas a por la “B” (el Balrog) y lo de huir era imposible porque el bicho en cuestión se teleportaba, era invisible y te pegaba unas guantadas que para que contar.

¿Quién era yo?

… Gunfals de los Páramos, Coal Laroz de Abinós, Athor, Kenzaburo, Mu-Chamal-Aleche del Clan Aleche, Heineken y tantos otros fui… y ahora …

… umli, humano, medio troll, minotauro, enano, noldor, numeronano negro, dunadan, kender, elfo, medioelfo, orco y también orko, skaven, delaque, beornida … y ahora …

… sangre … guerrero, paladín, mago, hechicero, clérigo, animista, guerrero-mago, brujo, casi piloto de naves, científico loco … todos … todos berzekers … sangre … y ahora …

… y tanta … muerte … a mis manos … melniboneses, pantangianos, vilmirianos … y muchos …

Bueno, pues ahora soy un proyecto de tubérculo, eso si, eterno …

Quiero pedir perdón por este post, recomiendo leerlo recién levantado sin haberse lavado la cara, sólo entonces se puede encontrar su autentico significado …